Sunday, October 19, 2008

Resiliencia del demonio

No si se han leido o escuchado hablar de este libro, el boom del momento llamado "El secreto." Este libro dice que con una actitud mega hiper ultra positiva (que dudo se pueda tener el día de hoy), movemos hilachas cósmicas que nos llevan a estar en una frecuencia donde recibimos todo lo que queremos obtener, porque "el universo otorga." Suena a mierda, lo sé. Es muy probable que sea mierda también, pero vale la pena leer el libro porque nos hace sentir mucho de ese optimismo que hoy en dia cuesta tanto mantener. Leerlo es entrar en una especie de trance hipnótico, en el que uno realmente esta convencido de ser capaz de lograr todo lo que quiere, en todo ámbito. Lo único que según el libro, hay que hacer para ser plenamente feliz, es sentirse como te sentirías si tuvieras lo que sea que quieres tener. Sentirte y vivir como si lo tuvieras.

Ese libro debería venir con una gran advertencia en negritas, subrayada y con una calavera con dos huesos cruzados, pegada en la portada y que diga " EXISTE EL RIESGO DE QUE EL TIRO LE SALGA POR LA CULATA Y LE VUELE LA RAJA A LA SALIDA."

No quiero criticar al libro, de verdad que me sentí muy bien mientras lo leía. Pero su filosofía me llevo a vivir consecuencias muy distantes de lo ideal. Para empezar, subí como 8 kilos, porque comía como si fuera flaca, pq era flaca, pq el libro me dijo que tenía que sentirme y vivir como si fuera flaca y comer lo que yo quisiera y si lo hacía, flaca sería. Yiaaaaa... punto en contra. Dejé de sentirme miserable por el deplorable trato que he estado recibiendo por parte de estos hombres desgraciados en este último tiempo, porque el libro me dijo que todo lo que estaba recibiendo, era mi culpa, porque vivía en la frecuencia equivocada. Asi es que me despojé de toda armadura y viví la vida loca un rato... total, el libro decía que si yo quería, todos me amarían, nadie me dañaría, asique salí, me junté y wevié con todos los que se me antojó, sin tomar cuidado... Obviamente, mas meá de gato no pude haber terminado, con mi pobre orgullito magullado y destruido en el barro...

No era un buen momento... gorda y mea de gato? Puede ser un infierno. Asi es que me tomé un par de semanas para regocijarme en mi miseria, engordé un par de kilos más, mal necesario para adquirir la desesperación necesaria para hacer algo por mi misma. Me alejé de las canchas y listo... A cambiar el plan de acción mierda. Me metí al gimnasio, me puse a dieta. Me propuse dejar de salir para no exponerme a los lobos ni las penurias que los circundan. Deje de fumar. En fin, la idea era alcanzar la perfección máxima posible, cosa de sentirme bien, una vez más.

Me he portado increíblemente bien. Al gimnasio voy religiosamente, como si no solo mi autoestima, sino que mi vida dependiera de ello. Hasta deje de tomar. No he fumado. Casi no he salido. He negado todas las invitaciones a salir e insinuaciones que he recibido. Todo viento en popa. Ven que se puede ser feliz?

No!

No se puede!

Tenía que llegar el wea, el siempre existente wea que te gusta más de la cuenta. El que te hace querer mandar el plan de recuperación de autoestima a la cresta, o por lo menos encontrarle una cláusula al contrato. Y como el contrato lo había creado yo, para mi, y yo no iba a tomar acciones legales contra mi misma... se la creé. Decidí dejarme cortejar por este hombre que estaba entrando a volverme loca, a pesar de sus múltiples... múltiples y numerosas yayas. Decidí empezar a cortejar a este hombre, a pesar de su pésimo y manchado archivo, porque obvio... de mi se iba a enamorar. De donde cresta salen estas pretensiones? Como si pasara tan seguido!

Y no es algo que pensemos literalmente, obvio que no, nadie puede ser tan arrogante creo... pero es nuestro vanidoso subconciente, vanidoso por sobre todas las cosas, predispuesto a la resiliencia y perseverancia porque la biología lo empuja a ser así, tanto que nos convertimos en un mono porfiado y se nos hace imposible aprender de este tipo de experiencia como corresponde. Siempre nos tiramos a la piscina, terminando cada vez con un final tan o más funesto que el anterior y queriendo extirparnos el pedazo de cerebro o la glándula responsable de la acción de sentirnos atraídas a alguien.

Bueno... "prometo no crear mas clausulas en el contrato."

Ni yo me la creo.





Sourpuss

1 Comentarios... Quieres dejar uno?:

madoux said...

Hola nena como estas??

Tienes razón, a mi eso no me ha funcionado, y es curioso ver que obtuvimos casi los mismos resultados, pero acá mi mamá que no leyó el libro me mantuvo en la línea.
Espero algún update pronto
Abrazos!!
Lorena